el control de calidad

 

el control de calidad

El problema se detectó en las celdas de las baterías, las cuales contenían iones de litio que funcionan como pilas recargables que almacenan energía. Pero, si se colocan de forma incorrecta, pueden generar sobrecalentamiento o pequeñas explosiones. Este contratiempo nos hace preguntarnos qué ocurrió durante la etapa de control de calidad de aquel producto.

Si el control de calidad no es riguroso, pueden dejarse pasar todo tipo de fallas, las cuales llegarán a las manos del consumidor final. Las consecuencias que esto ocasiona dependerán del nivel de riesgo; pero, sin duda, nadie desea que su teléfono explote mientras hace una llamada personal o de trabajo. En este contenido hablaremos precisamente de la importancia que tiene para las empresas realizar un control de calidad adecuado para garantizar el buen funcionamiento de un producto y la satisfacción de los clientes.

¿Qué es el control de calidad?

El control de calidad es un modo de verificar que un producto sea útil, seguro y cumpla todas sus funciones de forma correcta. Además sirve para avalar que cumple con las normas de seguridad y calidad de los países donde se vende, que el empaque sea adecuado (para que el producto no se dañe o se contamine) y que proporcione la información necesaria para el consumidor (etiquetado e instructivos o guías de operación).

¿Cuál es la importancia del control de calidad? 

El control de calidad garantiza que todas las actividades y acciones emprendidas para el desarrollo de un producto satisfagan las necesidades del cliente (consumidor final) y los estándares de la empresa, por ejemplo: materiales, costos, tiempos de producción, entre otros.Por eso es imprescindible realizar un control estadístico para establecer variables y controlar cada etapa del proceso productivo, generar frecuencias, mediciones, intervalos, rangos, probabilidades, correlaciones, atributos y demás datos de control que permitan la producción de un producto libre de errores.

1. Seguimiento de procesos y operaciones 

El control de calidad tiene como principal función dar seguimiento a cada etapa del proceso productivo para detectar oportunamente posibles fallas en el producto. Y, en caso de presentarse alguna, aplicar las soluciones o mejoras necesarias que permitan el cumplimiento de requisitos y normas de cada prototipo.

 2. Mejora continua de procesos 

Aunque una empresa ya tenga bastante establecida la forma en que ejecuta sus procesos (estos han funcionado bien durante un lapso de tiempo), es imperativo realizar una verificación o actualización constante de sus sistemas, fórmulas y modos de producción para comprobar que sigan cumpliendo con la calidad esperada. Sin un control de calidad regular, los procesos de una empresa podrían caer en omisiones o descuidos. Esto perjudica directamente la funcionalidad y calidad de los productos y, por ende, la satisfacción del cliente.

 3. Priorizar las necesidades del cliente 

El control de calidad debe basarse en lo que el cliente necesita o desea. Después de todo, es el consumidor final y él decide si el producto cumple con sus expectativas o no. Con base en sus comentarios, solicitudes o críticas se pueden realizar las mejoras necesarias para acercarse más a lo que el consumidor está esperando. 

4. Determinar los estándares de calidad del mercado 

La calidad tiene que ver con lo que el cliente necesita, pero no debe dejar de lado los parámetros que el mercado o industria establecen. Por ejemplo, existen licencias, permisos y certificados de calidad que los productos de cierta categoría deben cumplir. Estas normas o regulaciones no son opcionales y el control de calidad debe asegurarse que se cumplan y se mantengan vigentes. 



4 tipos de control de calidad 

Los procesos de control de calidad se establecen según los intereses y objetivos que la empresa determine. Cada uno se encarga de la vigilancia y cumplimiento de diferentes normas o procedimientos para que el producto final tenga éxito. A continuación te compartimos los tipos de control de calidad más relevantes para las empresas.

1. Control de calidad de procedimientos 

Este tipo de control de calidad suele ser uno de los más conocidos y utilizados por las empresas. Determina cómo debe ser el proceso de fabricación de un producto. Se puede consultar en los manuales o instructivos internos que los empleados deben seguir para asegurar el buen desarrollo del producto.

 2. Control de calidad del personal interno 

Como lo mencionamos al inicio de este artículo, el control de calidad no solo se ocupa de garantizar el funcionamiento y calidad de un producto, sino también de regular asuntos internos, como lo que ocurre con los empleados.

3. Control de calidad de políticas internas 

 Este tipo de control de calidad busca garantizar el cumplimiento de la misión, visión y los valores establecidos de forma interna en una empresa. Las políticas internas son la columna vertebral de toda compañía; sin ellas, los empleados podrían ejecutar acciones fuera de las normas establecidas, lo que podría en riesgo a la organización.

 4. Control de calidad de ventas

El producto final representa el inicio de otro proceso: llevarlo a manos de los consumidores. Sin la planificación de ventas, ¿cómo podrían garantizarse las ganancias para la empresa? El control de calidad de ventas se asegura de que exista un plan de ventas determinado que vele por los intereses y objetivos de la empresa. Es primordial hacer estudios y comparaciones de los competidores para comprobar que los precios y promociones van de acuerdo con lo que el público objetivo demanda. Así, el producto puede salir al mercado con un costo competitivo (no mucho menor ni mucho mayor al de la competencia), siempre y cuando ese sea uno de los objetivos de la empresa.

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